RESPIRACIÓN
La respiración es un acto de inhalar y exhalar aire. Es un acto que no cesa aún cuando estamos durmiendo. Cuando dejamos de respirar, dejamos de vivir. La vida termina cuando termina la respiración. En nuestra vida cristiana hay cosas que debemos seguir haciendo para evitar la muerte. Mencionaré brevemente algunas de ellas según se enumeran en las escrituras:
Oración: Ora sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17). Y les refería Jesús una parábola para enseñarles que ellos debían orar en todo tiempo y no desfallecer (Lucas 18 :1).
Amor: Como el padre me ha amado, así yo también os he amado; permaneced en mi amor (Juan 15:9). Permanezca el amor fraternal. (Hebreos 13:1)
Palabra de Dios: Jesús les dijo a los judíos que habían creído en Él: Si ustedes obedecen mis enseñanzas, serán verdaderamente mis discípulos. Juan 8:31 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar camino, y todo te saldrá bien. (Josué 1:8) Fe: Porque por fe andamos, no por visita. (2 Corintios 5:7) Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permanecieran en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. (Hechos 14:22).
Compañerismo: No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. (Hechos 10:25)
Hacer el bien: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5:16)
Alabanza: Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. (Hebreos 13:15) Gracia: Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes, hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios. (Hechos 13:43)
Predicando y Enseñando: Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. (2 Timoteo 4:2)
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre de Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mateo 28:19-20).
Dios te Bendiga.
Pst. Oluwafunke Adeyoju


