Somos una familia que cree y ama a Dios, su Hijo y su Espíritu.
El amor de Dios es palpable en nuestras vidas y en cada servicio tenemos el privilegio de ser testigos del mover y la manifestación del Espíritu Santo. Vemos la mano de Dios obrar en nosotros y los testimonios son nuestro pan de cada día.

